CORE es una intervención terapéutica desarrollada en alianza con Prosociedad, asociación civil de Guadalajara especializada en el diseño e implementación de modelos para la prevención de la violencia (www.prosociedad.org), dirigida a hombres que han generado violencia basada en razones de género en un contexto de pareja, con el objetivo de reducir sus conductas agresivas y prevenir futuros comportamientos violentos. En su primera iteración formal (Guadalajara, 2024-2025), el Modelo se implementó con financiamiento de la Sexual Violence Research Initiative (www.svri.org), una red de investigación global, lo que permitió medir sus resultados y generar evidencia que hoy sustenta su transferencia.
Actualmente, CORE está en proceso de escalamiento a través de su transferencia a instancias de gobierno, particularmente a instituciones municipales y estatales en Jalisco. Posteriormente, se buscará su transferencia a otras entidades del país.
El objetivo es construir un modelo basado en evidencia, escalable y replicable en otros contextos de México y América Latina, que permita a los hombres participantes reconocer sus conductas agresivas y desarrollar habilidades para gestionar sus conflictos de manera no violenta, contribuyendo con ello a la construcción de un entorno más seguro para las mujeres.
La implementación y evaluación del Modelo CORE está financiada por Fund for Innovation in Development (www.fundinnovation.dev) y por la Unión Europea.
La atención de hombres generadores de violencia en un contexto de pareja: un área de oportunidad para la prevención de la violencia contra las mujeres
La violencia contra las mujeres es uno de los principales problemas de seguridad en México y Latinoamérica. Entre 2024 y 2025, en México, se reportaron más de 545 mil casos de violencia familiar y 1,524 feminicidios1. Aunque se han logrado avances significativos en la atención a las víctimas de la violencia de género, los programas dirigidos a hombres que ejercen este tipo de violencia hacia sus parejas siguen siendo limitados. Además, muchos de estos programas carecen de evidencia que respalde su efectividad a mediano y largo plazo.
El Modelo CORE se presenta como una solución innovadora y costo-eficiente frente a este panorama. Ofrece a las instituciones encargadas de abordar la violencia de género una respuesta efectiva a corto plazo, mientras que brinda a los hombres participantes herramientas para transformar sus patrones de comportamiento y fomentar relaciones más saludables y equitativas.
Descripción del Modelo CORE
El Modelo CORE consta de 18 sesiones de terapia grupal, las cuales se realizan una vez por semana con una duración de dos horas cada una. Cada grupo se integra por hasta 12 participantes, quienes son guiados durante este proceso por una persona terapeuta y una persona mentora, ambos perfiles específicos con formación en psicología, específicamente en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), Terapia Dialéctico-Conductual (DBT), así como con entrenamiento en la aplicación del Modelo.
Paralelamente a las sesiones terapéuticas, la mentoría se centra en apoyar a cada participante en el desarrollo de su plan de vida. Este plan está orientado a actividades como formación profesional, mejora en la empleabilidad, superación académica, entre otras.
Fundamentos del Modelo CORE
El Modelo CORE tiene sus fundamentos en la psicología, particularmente en el enfoque Cognitivo-Conductual-Contextual, el cual reconoce la influencia de las experiencias individuales y de los contextos sociales en la generación de comportamientos abusivos, ofreciendo herramientas específicas para la modificación de patrones de conducta.
En el marco del enfoque Cognitivo-Conductual, CORE retoma las experiencias del modelo ACTV (Achieving Change Through Values-Based Behavior), el cual apuesta por un tratamiento focalizado en la reducción de conductas violentas al incrementar la tolerancia a experiencias negativas y promover la conciencia de que dichas experiencias no deben determinar el comportamiento subsecuente. Estudios recientes indican que las intervenciones basadas en el modelo ACTV podrían ser más efectivas en la reducción de conductas abusivas que aquellas inspiradas en el modelo Duluth. Este último, ampliamente utilizado para la atención de hombres agresores, se centra en analizar y desmantelar las dinámicas de poder y control que sustentan las conductas abusivas, desde un enfoque de igualdad y responsabilidad. En contraste, el modelo ACTV incorpora estrategias de intervención basadas en evidencia que abordan tanto el contexto como los valores individuales de los participantes, lo que refuerza su potencial eficacia.
En términos generales, aunque el enfoque ACTV es relativamente nuevo, ya ha sido implementado para hombres condenados por violencia doméstica en los Estados Unidos, mostrando una mayor efectividad y resultados significativos en la reducción de la reincidencia frente a las intervenciones tradicionales basadas en el enfoque Duluth2.
Implementación del Modelo CORE y generación de evidencia
Entre agosto de 2024 y septiembre de 2025, el Modelo CORE se implementó en Guadalajara, Jalisco. Se conformaron ocho grupos de intervención que atendieron a 96 hombres responsables de delitos relacionados con violencia de género en contextos de pareja, canalizados por las instituciones de procuración y administración de justicia. En esta etapa, LAB-CO y Prosociedad se vincularon con la Unidad Estatal de Supervisión de Medidas Cautelares y Suspensión Condicional del Proceso (UEMECA) de la Secretaría de Seguridad del Gobierno de Jalisco, dependencia encargada de vigilar que las personas cumplan las medidas que les ordena una persona juzgadora. De esta forma, los hombres que necesitaban asistir a un programa de atención y cumplían con el perfil requerido, entraban a CORE.
Paralelamente a la implementación liderada por Prosociedad, LAB-CO desarrolló un riguroso sistema de monitoreo y evaluación para rastrear los cambios en las conductas de los participantes e identificar áreas de mejora del Modelo, con el fin de generar evidencia relevante en el contexto mexicano.
Los resultados fueron prometedores. El análisis pre-post muestra una reducción de 25.06% en conductas violentas y de 43.95% en agresión física; una reducción moderada de 8.60% en la impulsividad; y un aumento de 9.35% en la flexibilidad cognitiva de los hombres participantes. Además, los resultados de las entrevistas y grupos focales realizados a los participantes muestran una mejora en el manejo emocional, la resolución de conflictos y la conciencia sobre la violencia.
Estos hallazgos confirman el potencial de CORE para posicionarse como el modelo para atender a hombres que han cometido violencia basada en razones de género en un contexto de pareja.
Sobre esta base, el Modelo CORE cuenta hoy con manuales y protocolos de implementación sistematizados, instrumentos de medición y herramientas que permiten su escalamiento y réplica.
El potencial de escalamiento y adaptación del Modelo CORE
México y América Latina comparten una creciente necesidad de encontrar soluciones innovadoras para atender el problema de la violencia basada en razones de género. Si bien, el Modelo CORE está siendo implementado en Guadalajara, su adaptación y réplica a otros contextos representa una alternativa prometedora, pues ofrece una metodología de implementación e instrumentos de medición homologados basados en evidencia que pueden ajustarse según las características de cada realidad local.
Asimismo, la implementación del Modelo CORE en otros países podría aportar significativamente a la construcción de evidencia sobre su eficacia. Esto permitiría compartir datos e información, identificando de manera colaborativa patrones de conducta y cambios en hombres que ejercen violencia de género en contextos de pareja. De esta forma, se contribuiría a los esfuerzos regionales para erradicar la violencia de género.
2 Lawrence E, Mazurek C, Reardon KW. (2021). “Comparing recidivism rates among domestically violent men enrolled in ACTV versus Duluth/CBT”. J Consult Clin Psychol. Mayo;89(5):469-475. doi: 10.1037/ccp0000649. PMID: 34124928.
Referencias
Publicación de los principios del Modelo CORE
Video de lanzamiento del Modelo CORE con financiamiento de SVRI
Socio implementador:
Prosociedad, Hacer bien el bien, A.C.
Contrapartes:
Etapa de transferencia (2026-2027)
- Fund for Innovation in Development (FID)
- Unión Europea
- Secretaría de Seguridad del Estado de Jalisco
- Secretaría de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres de Jalisco (SISEMH)
- DIF Guadalajara
- DIF Tlaquepaque
Primera iteración formal (2024-2025)
- Sexual Violence Research Initiative (SVRI)
- Secretaría de Seguridad del Estado de Jalisco
Fecha:
- Etapa de transferencia 2026-2027
- Primera iteración formal 2024-2025
